¿Por qué votar por Ollanta Humala?

 La hora de escribir una pagina de la historia ha llegado.
Es nuestra responsabilidad de hacer que la mafia que se hizo del poder no vuelva. Para ello votemos con valentia y sin temores  por Ollanta.
Aqui un articulo interesante que hemos recibido.

¿Por qué votar por Ollanta Humala?

1. Porque piense lo que se piense sobre Humala, hay que reconocer
cual ha sido el eje central de su propuesta durante toda la campaña:
la reducción de la desigualdad. Un país tan desigual como el nuestro
siempre va a ser un país con conflictos sociales y odios entre grupos.
Talvez a muchos este tema no interese. Pero tenerle tanto desdén y
temor como para contemplar votar por una mafia corrupta y autoritaria,
solo para evitar que gane el candidato que habla de reducir la
desigualdad, carece de sentido.
2. Porque las reformas que propuso Gana Perú desde un principio son
muy moderadas: aumentar el salario mínimo, aumentar el gasto en
educación al 6% del PBI, políticas sociales como el seguro universal
de salud y pensión 65, un impuesto a las sobreganancias mineras, mejor
recaudación de impuestos ya existentes y poner los recursos naturales
al servicio de la nación en un grado mayor que ahora. Aquello del plan
de gobierno “radical” o “estatista” de Ollanta Humala es un
psicosocial más. Talvez se le puede calificar como socialdemócrata.
Los que se oponen a estas reformas están creando las condiciones para
un radicalismo mucho mayor.


3. Porque aquello de los “varios” planes de gobierno de Ollanta es
otro psicosocial. Entre el plan inicial, el Compromiso con el Perú y
la Hoja de Ruta hay consistencia en el tema central de construir un
país menos desigual. Obviamente tienen que haber concesiones, como
parte del proceso de concertación para la segunda vuelta. Así funciona
toda democracia cuando ningún candidato alcanza el 50% en primera
vuelta. Y obvio que van a haber diferencias de opinión entre distintos
integrantes de Gana Perú – eso se llama concertación y apertura. Si
hubiera una sola opinión eso sería autoritarismo.

4. Porque tanto Ollanta Humala como su equipo son perfectamente
conscientes que en estos tiempos apartarse de la economía de mercado
sería política y económicamente inviable. Lo que ha estado en debate
desde un principio no es el sistema de mercado, con sus méritos y
defectos, sino únicamente los excesos del fanatismo del mercado – en
otras palabras, lo que se conoce como “el modelo neoliberal.” El Perú
seguirá teniendo una economía de mercado en el futuro previsible si o
si. Ollanta no propone expropiar una sola empresa.

5. Porque Ollanta tiene un excelente equipo: Kurt Burneo, Félix
Jiménez, Javier Iguiñiz, Humberto Campodónico, Ruth Shady, Oscar
Dancourt, etc. Keiko, en cambio, está rodeada solo de gente que
trabajó con el gobierno de su padre: Rafael Rey, José Chlimper,
Hernando de Soto, Jaime Yoshiyama, Oscar Trelles, Marta Chávez, Luisa
María Cuculiza, Milagros Maraví.

6. Porque aquello de que se irán los inversionistas no es más que un
chantaje, además un chantaje sin fundamento. Exactamente lo mismo les
dijeron a los brasileños sobre un posible gobierno de Lula, y nunca
sucedió. Caer ante estas manipulaciones es aceptar vivir de rodillas.

7. Porque, por más que los fujimoristas siembren miedo sobre un
supuesto desastre económico si gana Ollanta, el equipo técnico de Gana
Perú es particularmente fuerte en el tema económico. Mientras que el
fujimorismo, si bien inicialmente acabó con la hiperinflación (el costo lo pagaron los pobres), luego dejó al país con un déficit y en recesión.

8. Porque la desigualdad no puede reducirse únicamente a través del
crecimiento, si es que la nueva riqueza que se crea se distribuye de
manera exactamente igual a la riqueza ya creada.

9. Porque la pobreza estructural en el país no se soluciona diciendo
que un porcentaje tal de la población ha subido de unos cuantos soles
por debajo de una línea arbitraria a unos cuantos soles por encima de
esa línea.

10. Porque aquello de que el cuco Chávez gobernará el Perú desde
Venezuela es el psicosocial más absurdo que hay, perpetrado por
quienes quieren que los peruanos descendamos a niveles de miedo
infantiles.

11. Porque Ollanta Humala es un militar retirado que se rodea de
civiles y que participa en la política como un civil más. Decirle
“cachaco” como insulto para luego ir y apoyar al fujimorismo, que dio
un golpe militar, que gobernó junto con los militares, y que todos
estos años viene negando que el ejército haya cometido violaciones a
los derechos humanos, es absurdo.

12. Porque Ollanta se ha distanciado públicamente del etnocacerismo
desde el 2005, y en privado desde por lo menos el 2002 (ver reportaje
de La Ventana Indiscreta de ese año), si no antes. Ningún
etnocacerista forma parte de su equipo de trabajo o de su campaña. En
cambio Keiko jamás se ha distanciado del fujimorismo, el cual
reivindica constantemente, desde su plan de gobierno y sus
afirmaciones en el debate de primera vuelta hasta sus afiches en
provincias donde aparece su padre y hasta los gritos en sus mítines
(“el mejor gobierno,” “que se escuche hasta la DIROES,” “el líder del
fujimorismo es Alberto Fujimori,” etc.). Keiko no es su padre: es el
proyecto político de su padre. Y, a la vez, el proyecto de ella
siempre ha sido reivindicar a su padre. Nunca ha habido otro motivo
para que Keiko Fujimori incursione en la política. Como dice la
fachada de un local fujimorista en la Av. Arica en Lima (uno de
muchos), “La fuerza del Chino la tiene Keiko.”

13. Porque el caso Madre Mía, en el cual se le acusa a Ollanta Humala
de haber cometido violaciones a los derechos humanos mientras servía
al estado presidido por Fujimori, ha sido examinado una y otra vez por
el Poder Judicial, como debe ser. Hasta ahora no se encuentran
pruebas o testigos creíbles, por lo cual el caso fue archivado por la
Corte Suprema. Esto a pesar de que el proceso ha recibido un nivel de
atención que no se le da usualmente a los casos de derechos humanos. Y
porque el nuevo testigo que convenientemente ha aparecido ahora, como
psicosocial de Peru21, se contradice a sí mismo, es delincuente y da
versiones sobre épocas en las que Humala no estuvo en Madre Mía (ver
Prensa Libre 24/5/2011). Sobre este caso podemos tener dudas y
sospechas. Y se debe seguir investigando. Pero sobre las violaciones
de los derechos humanos cometidas por el gobierno que Keiko Fujimori
reivindica, y del cual formó parte como primera dama, tenemos pruebas.

14. Porque hasta ahora ni Bayly (por más que grite y gane su plata) ni
nadie presenta pruebas de que Ollanta estuvo involucrado en la
planificación del Andahuaylazo o tuvo conocimiento previo del mismo.

15. Porque si bien los padres de Ollanta son famosos por su homofobia,
a Ollanta no se le conoce ningún comentario homofóbico (como si a
otros políticos, como Castañeda y Waisman), más bien últimamente ha
expresado su apoyo a la lucha contra la homofobia. Y en esta segunda
vuelta ha recibido el apoyo explícito de casi todas las organizaciones
gays y lesbianas del Perú.

16. Porque Fujimori y Montesinos no ayudaron en la captura de Abimael
Guzmán por la DINCOTE, uno de los hechos más determinantes en la
derrota de Sendero. Fujimori y Montesinos ni sabían del operativo de
la DINCOTE ese día – Fujimori se encontraba de vacaciones.

17. Porque aún si el anterior punto fuese incorrecto, si Fujimori si
derrotó al terrorismo, entonces hagamos un ejercicio mental. Si mañana
otra mafia, como el cartel de Sinaloa, el cartel de Cali, o la mafia
rusa, derrotaran a un movimiento subversivo, ¿eso significa que a
dicha mafia se les debería entregar el control de todo un país una y
otra vez, para que sigan robando, extorsionando y matando? ¿Hasta
dónde debe llegar nuestra “gratitud”?

18. Porque la campaña de Keiko Fujimori es pura farandulería, lugares
comunes y asistencialismo manipulador. Habla de ser madre mientras
reivindica al gobierno que torturó a su propia madre y que esterilizó
a mujeres pobres sin su consentimiento. Habla de estar “con la
juventud” mientras su candidato a primer vicepresidente es del Opus
Dei, cuyas ideas sobre la moral vienen de la Edad Media. Ahora hasta
se copia de Ollanta y habla de acabar con los abusos de las services
cuando esos abusos los institucionalizó el gobierno de su padre que
ella reivindica.

19. Porque no podemos simplemente lamentarnos sobre la “encrucijada”
en que nos encontramos o decir que “los dos son igual de malos.” Las
diferencias son claras. Los sectores del país que no quieren que nada
nunca cambie ahora nos quieren imponer una mafia que tanto costó sacar
del poder.

20. Porque un gobierno de Keiko Fujimori, sería, en el peor de los
casos, una repetición de los 90s. Y en el mejor de los casos sería
algo con fachada constitucional pero igual lleno de clientelismo,
manipulación, corrupción, desigualdad social, y con Alberto Fujimori
(el “asesor de lujo”) a la cabeza. Por otro lado, un gobierno de
Ollanta Humala nos ofrece la esperanza de algo distinto y la
posibilidad de abrirnos a nuevas perspectivas, y de no repetir la
misma historia. Esto debido a su equipo de gobierno, a su propuesta de
igualdad e inclusión social, al entorno democrático que lo rodea, y a
las muestras claras de conciliación y apertura que nos está dando.

Elaborado por:
Federico Helfgott S.
Lima, Perú
27/5/2011

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